Después de un tiempo sin escribiros ni contaros, aquí estoy de nuevo. Estos días he estado pensando y dándole vueltas a esta cabecita loca, en compañía de dos de mis más grandes… sobre temas como: La amistad, la influencia del pasado, las decisiones… Joder, dicho así suena súper intenso y difícil todo pero bueno, el caso es que creo que poco a poco y juntas, vamos llegando a buenas conclusiones.
Para empezar, gracias a ELLAS me doy cuenta todos los días y cada día más de lo IMPORTANTE que es.. tener a gente de verdad a tu alrededor, cosa que a veces está muy infravalorada pero que mucha gente no puede decir que tiene. Es una orgullo y una suerte, tener esa amiga que aparece en tu casa a la hora del día que sea si sabe que tu lo necesitas. esas personas que te tienen como prioridad, que te cuentan, que te escuchan, que te entienden y no te juzgan. Me hace muy feliz, este fin de semana como tantos otros me han demostrado demasiado. Y me gusta, me encanta… que aún a estas alturas se siga creando/construyendo/aumentando algo tan bonito. Una de esas conclusiones a las que hemos llegado juntas es a lo importante y difícil que es encontrar a gente de verdad, ¿de quién fiarse? ¿de quién no? es algo que por experiencia sabemos, se aprende a base de ostias. Aprendes a calar a las personas y a saber de que palo van, por eso ayuda tanto que en cada decepción esten unas amigas como estas para decirte: “eh, que aquí seguimos, que en esto SÍ que puedes confiar, ciegamente además” un lujazo…
Como diría mi amiga Cris:
Conclusión 1. Uno es exclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
Así que ojito y mucho cuidadín. Continuemos.. otro tema que hemos tocado mucho ha sido el del pasado, o bueno más bien… el nos ha tocado a nosotras. Dicen que el pasado siempre vuelve, ¿no? Hay veces que eso es cojonudo y te da la vida y otras veces que, todo lo contrario.. te ralla y te hunde en cuestión de minutos.Y ante estos casos, ¿que hacemos con mi filosofía de la sonrisa y del “todo maravilloso”?¿La abandonamos? JÁ! Ser positivo cuando todo es bonito es muy fácil, sale solo… pero lo que realmente diferencia a unas personas de otras es la actitud ante las complicaciones. Cuando un mal recuerdo te persigue y sonríes estás decidiendo ser feliz, cuando una espinita clavada te machaca y confias en saber solucionarla estas eligiendo ser feliz. Es así de simple, a veces llevarlo a la práctica no es tan sencillo pero si te rodeas de amistades tan grandes como las que mencionaba antes, esto también saldrá solo. ¿Qué hacer ante un bombardeo de recuerdos, consejos, sueños incompletos, momentos que volvieron y se fueron, decisiones y sentimientos? ¿Qué hacer cuando la nostalgia te llama a la puerta? La respuesta está en confiar y en hacer todo por estar en el momento en el que estás, que es lo que toca. Aquí y ahora con la gente que te quiere y te valora, con la gente que esta y que puede que un día deje de estar y eches de menos. Dedicar cada momento a convertirlo en uno de esos recordados porque eso es, al fin y al cabo, lo que nos queda. Los momentos que nos marcan, los momentos que vemos cuando miramos atrás… son los que han quedado porque por algo han destacado.
Como a mi amiga Car le enseñaron:
Conclusión 2. Una persona que vive continúamente recordando el pasado y haciendo planes de futuro deja correr su presente sin darse cuenta, lo pierde y luego sigue perdiendo el tiempo recordando lo que no había aprovechado.
El pasado vuelve pero tú eres diferente en el presente, aprovéchalo. Hay tiempo y oportunidades, no las dejes pasar. Confía en la vida y prendele fuego a la lluvia si ves que tal.. y a parte de está frase positiva de Adele vuelve a aparecer la palabra: “Confiar”, ¿Qué difiícil no? y ya si decimos… “Confiar en la vida” apaga y vamónos. ¿Cómo se hace eso? ¿Alguien nos lo explica? pues nosotras de esto también hemos sacado conclusiones. Cuando se toman decisiones fuertes hay cierta tendencia a dramatizar mucho pensando que es decisivo, que ya no hay vuelta atrás, siempre con miedo a equivocarnos nos frenamos sin darnos cuenta que todo es más fácil de lo que parece, que nada es trascendental. Las cosas tienen solución aun que en el momento en que ocurren puedan ser catastrofes y desgracias. ¿A quién no le ha pasado eso de mirar atrás tiempo después de una mala racha y reírise de uno mismo por todas las complicaciones añadidas que había creado? Solo tenemos que preocuparnos de ser buena gente, abrazar, sentir de verdad y ser auténticos de los pies a la cabeza, lo demás…llegará.
Somos un reflejo de lo que pensamos y sentimos: cuando te levantas un día cantando o bailando de subidón, feliz, con energía… lo transmites, de repente, la gente te dice que estás más guapa, transmites buen rollo en todos los poros de tu piel y eso se nota. Igual que si estás un día de bajón en el que todo lo ves negro, pegas tu tristeza a tu alrededor… se crea un ambiente feo que no mola nada y te hace estar peor, con cara de pocos amigos y ganas de llorar. Por eso, a veces conviene sonreír y comportarse como uno se quiera sentir porque al final, el sentimiento vendrá de forma natural. Tú decides como va a ser tú día desde el momento en el que te levantas, puedes elegir que sea una mierda o que sea maravilloso, solo con tu actitud. Y cuidado porque con la seguridad pasa lo mismo, cuando te sientes segura todo marcha y cuando no, las cosas fallan. Podríamos poner mil ejemplos pero creo que todos os habéis sentido alguna vez identificados con esto…Tú decides, tú montas la película de tu vida
Conclusión 3. Eres lo que eliges.
Y en este punto en el que habrá el que discuta y diga: “no, yo no puedo elegir lo que soy..” hemos de decirle que probablemente el problema está en que tu no confíes en en que puedas llegar a ser el tipo de persona que te gustaría, me explico: Que si tu no confías en ti, nadie lo va a hacer por ti. Simple. ¿Que decís del Karma? La vida antes o después, de una forma o de otra, acaba respondiendo a tus acciones, según lo que tu proyectas, ella te responde con la misma moneda. Muchas veces cuando te pasa algo muy muy muy malo no entiendes el por qué y al tiempo te das cuenta de que el refrán “No hay mal que por bien no venga” hace justicia y encuentras de pronto esas razones. Te das cuenta que gracias a lo malo has aprendido o otras cosas han salido mucho mejor, o simplemente te has hecho tan fuerte que puedes con todo y más y eso, se agradece…
Actúa bien, sonríe a la vida y ella te sonreíra porque todo se atrae, tú siempre estás trayendo cosas hacía ti sin darte cuenta, consciente o inconscientemente atraes cosas a tu vida. (Un parentesis para recomendaros dos libros: “El secreto” y “El poder” de Rhonda Byrne… el segundo especialmente, maravilloso es poco)
Gracias a ellos he aprendido que…
Conclusión 4. Todo es Atracción.
Por último, después de mucho hablar y hablar y hablar nos quedamos tan tranquilas sabiendo una cosa y es que, al final todo se sabe, TODO. Así que a relajarse y disfrutad porque igual que tu aprendes a calar a la gente, la gente antes o después te cala a ti y si eres de verdad, no tienes nada por lo que preocuparte. Yo se que ellas lo son y ellas saben que yo lo soy, con eso nos basta pero.. ¿Y vosotros? ¿Sois de verdad?
La vida nos ha enseñado que al final….
Conclusión 5. Todo cae por su propio peso, lo bueno y lo malo.
y con esto y con tanto aquí os dejo, espero que lo hayáis disfrutado, que sonríais y que penséis en nuestras conclusiones y me contéis si las compartis.
SEAMOS FELICES, QUE PARA ESO ESTAMOS AQUÍ.
A reír, a soñar y a confíar.
I.
Escrito en karma « WordPress.com Tag Feed
– Si te gustó el artículo, deja una marca social (usando el botón “Compártelo” aquí abajo) y enseñaselo al mundo. Todos te lo agradecerán, ¡No lo dudes! –









